Home

Las relaciones entre economía y cultura tienen un carácter poliédrico derivado de múltiples factores. El bien cultural, como tal, no es un producto al uso, es un bien no tangible (aunque el soporte pueda serlo) y contiene una carga simbólica (elemento inherente y definitorio de la condición humana) que hace que entren en juego agentes diferentes en las relaciones económicas. Una de las principales “dificultades” propias de las relaciones económicas con los bienes culturales reside, a nuestro juicio, en la cuantificación del valor del propio producto cultural. Así, con esta serie que ahora comenzamos en el blog queremos compartir algunas reflexiones en torno a la valoración económica de los productos y bienes culturales de manera que podamos situar tanto cualitativa como cuantitativamente el impacto económico de este sector productivo.

Son varias las líneas de reflexión que seguiremos en la búsqueda de datos sobre el impacto económico de la cultura y la valoración del producto, pero antes que nada tenemos que preguntarnos y hemos de analizar, por tanto, qué hace deseable un producto cultural y por qué estamos dispuestos a pagar por ello. En la línea que apunta el profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Valencia, Pau Rausell, a pesar de que en nuestra vida cotidiana recibimos y ‘vivimos’ experiencias simbólicas continuamente, estamos dispuestos a pagar por el talento y por la creatividad (elementos definitorios del producto cultural), por la manifestación estructurada y ordenada de esa creatividad y por otros elementos derivados de condicionamientos y ‘obligaciones’ sociales. De esta manera configuramos el (un) valor de mercado del producto cultural.

No obstante, y a pesar de contar con un valor de mercado (más o menos fácilmente cuantificable como veremos en los siguientes post de esta serie), los productos y bienes culturales tienen un valor constitutivo de nuestra identidad que supera, a nuestro juicio, en importancia sus relaciones económicas. Pero, como es un hecho que éstas se dan, si el impacto económico es positivo y cuantificable, miel sobre hojuelas.

Anuncios

2 pensamientos en “Cuantificar el valor económico de los productos y bienes culturales. Introducción.

  1. Pingback: Mecenazgo y micromecenazgo cultural. Algún apunte ético sobre la inversión en cultura. « Economía y Cultura

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s