Home

Más allá de la financiación pública de la cultura, a la que ya hemos hecho referencia en otro post, una de las principales fuentes de financiación de la acción cultural, al menos potencialmente, es el mecenazgo. A lo largo de estas reflexiones intentaremos desglosar este concepto, su vinculación con la cultura, con la empresa, su imbricación en el ejercicio de responsabilidad social empresarial, etc.

Para acercarnos a la idea de mecenazgo conviene diferenciarlo de otro concepto paralelo: el patrocinio.

El patrocinio es la colaboración empresarial con un evento o un programa con el objetivo de asociar su ‘marca’ y que, por ende, esta asociación provoque ‘beneficios comunicativos’ a la empresa por la difusión publicitaria de la misma. Es el equivalente al inglés sponsorship, así pues, patrocinio y (la castellanizada) esponsorización son sinónimos. Las actividades susceptibles de ser patrocinadas no suelen ser de interés general y no se dirigen a satisfacer necesidades sociales.

En cambio, el mecenazgo no utiliza los medios masivos de difusión que el patrocinio, pero también trata de obtener beneficios (especialmente de imagen, que luego reportará beneficios económicos, con su aportación). El objeto de la aportación, habitualmente, está asociado a la cultura (o a actividades de “interés general”). En definitiva, mientras el patrocinio tiene una fuerte vinculación comercial y busca un resultado a corto plazo asociando una marca a un evento; el mecenazgo busca mejorar la imagen de la empresa, por tanto, beneficios a largo plazo.

 

Situemos el concepto y su definición. Así pues, ¿qué es el mecenazgo y cómo se articula en España su ejercicio?

Aunque ya la Ley de Patrimonio Histórico Español (Ley 16/1985 del 25 de junio) y sus desarrollos legislativos en función de las competencias autonómicas (Ley 14/2007, de 26 de noviembre, del Patrimonio Histórico de Andalucía, por ejemplo) recogen medidas de fomento para la protección del patrimonio cultural, la Ley de Mecenazgo (Ley 49/2002) articula en España el régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y los incentivos fiscales al mecenazgo y su objetivo es fomentar las iniciativas de mecenazgo y promover la participación de la sociedad civil en la defensa del patrimonio artístico.

En el artículo 17 de la ley, se reconocen como mecenazgo los donativos, donaciones y aportaciones realizadas a favor de las entidades recogidas en el artículo 16:

­          Entidades sin fines lucrativos a las que sea de aplicación el régimen fiscal establecido en el Título II de esta ley.

­          El Estado, las Comunidades Autónomas y las entidades locales, así como los organismos autónomos del Estado y las entidades autónomas de carácter análogo a las Comunidades Autónomas y de las entidades locales.

­          Las universidades públicas y los colegios mayores adscritos a las mismas.

­          El Instituto Cervantes, el Institut Ramón Llull y las demás instituciones con fines análogos a las Comunidades Autónomas con lengua oficial propia.

Por otra parte, los artículos del 25 al 27 establecen, además, como formas de mecenazgo:

­          Convenios de colaboración empresarial en actividades de interés general.

­          Gastos en actividades de interés general.

­          Programas de apoyo a acontecimientos de excepcional interés público.

(Fuente, Ministerio de Cultura y Ley 49/2002)

 

En este enlace podemos encontrar la Ley de Mecenazgo en España:

http://www.boe.es/boe/dias/2002/12/24/pdfs/A45229-45243.pdf

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s